Cómo enseñar a un cachorro a hacer pipi y caca en el lugar adecuado es una de las primeras tareas que debemos marcar como objetivo.
Si tenemos en cuenta que el “cachorro humano” lleva pañales hasta aproximadamente los 2 años de edad, no debemos perder la paciencia si a nuestro perrito se le escapa algún regalito en la alfombra, ni pretender que venga con el aprendizaje de serie. Por lo tanto vamos a seguir unas sencillas pautas para enseñar de forma correcta dónde debe hacerlo.

1ª- No reñir ni castigar al cachorro- Con frecuencia en la consulta, los dueños me comentan que han llegado a estar tres o cuatro horas paseando a su perro para que hiciera sus necesidades sin éxito. Han llegado a casa y nada más irse un momento a la cocina, el can les ha dejado un bonito obsequio en medio del salón!. En ese mismo momento ya sé que han increpado al perro en alguna ocasión, bien sea con un grito, un cachete en el culo, restregándole el hocico contra los excrementos, o cualquier otra forma de castigo. Pues señores, les ha salido el tiro por la culata ya que lo más probable es que su perro haya aprendido que NO puede hacer pipi y caca delante de ustedes. Es por eso que luego en la calle delante vuestro el pobre animal se aguanta lo impensable. A partir de ahora lo vamos a limpiar y punto.

2ª- Comer, dormir, jugar- Vamos a memorizar bien estas tres palabras pues son la clave que nos ayudará a enseñar a nuestro perro a hacer sus cositas en lugar adecuado. Cuando un cachorro acaba de comer, se despierta de una siesta, o acaba de jugar efusivamente, durante la media hora siguiente después de realizar cualquiera de estas tres acciones, es cuando va a miccionar y/o defecar. Por lo tanto vamos a adelantarnos al acontecimiento y lo sacaremos a la calle o lo llevaremos al lugar que hayamos destinado para que se alivie.

3ª- Premio!!- Es condición humana reprochar y castigar. Cuántas veces hemos llamado a alguien y lo primero que dice es: Menos mal! No llamas nunca!! -pensando para nuestros adentros…te acabo de llamar no?- . No tendríamos más ganas de repetir la llamada si la respuesta del interlocutor fuera más agradable?. Los perros no funcionan así. No es necesario, ni productivo enseñarles a base de castigos. Está demostrado que premiar aquello que queremos que el animal repita es mucho mejor, así como ignorar aquello que no nos gusta. Dicho esto, cuando hayamos llevado al cachorro al lugar adecuado y haga un pipi o caca, lo felicitaremos y le daremos un premio. Si no es alérgico os aconsejo frankfurt de pollo o pavo ya que son más suaves para su estómago. Además si mientras lo está haciendo añadimos la palabra “pipi” o “caca”, él lo asociará y lo podremos usar para que en un futuro orine o defeque a la orden.

4ª- No seamos vergonzosos- En cualquier caso, sea lo que sea lo que queramos enseñar a nuestro perro, no debemos escatimar en halagos y efusividad para que le quede muy claro que eso que está haciendo en ese momento nos gusta mucho! Da igual si estamos en la intimidad de nuestro hogar o rodeados de gente en la calle. Al final quien gana somos nosotros y nuestro amigo. Es mucho más agradable ver por la calle a un dueño felicitando a su perro que pegándole una paliza verdad?

Si se siguen estas sencillas pautas los resultados son increíblemente rápidos y el aprendizaje obtenido por el perro es fiable y duradero.
Recordad que es más fácil aprender que algo está bien si se obtiene un beneficio por hacerlo, que estar actuando por ensayo/error y con suerte no recibir un castigo.

Jessica Marín